Nudismo familiar.

Aunque a simple vista parezca un oxímoron, el nudismo se puede hacer en família, como se hace cualquier otra cosa. ¿o es que en un caluroso día de verano no apetece darse un buen baño en pelotas en la piscina con los hermanos y cuñados que han ido a visitarte al chalet?.

Comparto un artículo de NTRSM, enjoy maturism que a su vez ha compartido el blog desnudizate. El artículo en cuestión está aquí:

https://desnudizate.blogspot.com/2020/11/nudismo-familiar-google-no-lo-reconoce.html

El blog desnudizate es una de los mejores blogs de nudismo y referente para nudistas e incluso para no nudistas. Más de un no nudista habrá probado el nudismo leyendo uno de sus artículos.

EXHIBICIONISMO

El exhibicionismo es la exposición visual de los órganos sexuales tanto femeninos como masculinos. ¿Acaso hemos nacido vestidos y de mayor ponemos al descubierto dichos órganos? Nacemos desnudos y por cuestiones climatológicas, culturales y médicas nos cubren enseguida, y con el paso del tiempo ese cubrimiento se hace indispensable, incluso creando modas y corrientes. 

¿El uso de vestimenta abusiva no es exhibicionismo (de marca, de tela o de dibujos)? Chicos jóvenes bañándose en playas nudistas con bermudas por las rodillas mostrando el borde del calzoncillo de marca ¿eso no es exhibicionismo?. Una persona tomando el sol y/o el baño con cualquier traje de baño, ¿no lo está exhibiendo? Todos los años hay desfiles de modas presentando las colecciones de la temporada y los y las modelos exhiben los vestidos diseñados por modistas y sastres. Se exhibe la ropa, no el cuerpo. El cuerpo si uno quiere puede taparlo o no taparlo. El cuerpo está, no se exhibe. Un nudista no tiene la culpa de costumbres morales ajenas antinudistas. ¿Acaso un católico ha de evitar el exhibicionismo de imágenes religiosas para no ofender a un ateo?. ¿Acaso un ciudadano que defiende la unidad nacional ha de evitar el exhibicionismo de la bandera nacional para no ofender a un independentista?

Exhibiendo mi chándal en la salida al monte.

REFLEXIÓN SOBRE LOS COMPLEJOS

Puedo hacer una cosa:

1-Acomplejarme de mi cuerpo, lo tenga como lo tenga pues nunca gustará a todos.

En ese caso necesitaría una chilaba y un turbante en la cabeza para asegurarme de no ofender a nadie, ni a los más exquisitos.

2-Dejarme los complejos en casa y alejarme de injustificados pudores y miedos históricos-culturales de nuestro propio cuerpo haciendo nudismo.

Yo elegí la 2. A algunos les ofenderá, a otros se las traerá al pairo, incluso a otros les gustará. 

El nudismo no es solo desnudar el cuerpo. Es desnudar la mente ya que si ésta no está desnuda, difícilmente podremos desnudar el cuerpo. Y ésto es lo difícil, el desnudo de la mente. Una delgada línea roja separa el nudismo del erotismo. A veces solapados, no siempre, pues el erotismo no tiene por qué suponer nudismo. Por otra parte algunos desnudos pueden ser eróticos. Todos tenemos un cuerpo más o menos bello y el hecho de taparlo es una cuestión socio-cultural. En los países islámicos, una señora que lleve los brazos sin cubrir está desnuda, mientras que en los países del norte de Europa es habitual el desnudo a la hora de tomar un baño o practicar una sauna. Chicos y chicas comparten espacio desnudos con total naturalidad y respeto. 

El nudismo es bueno para la salud mental. Más allá de los prejuicios preconcebidos históricamente, que no tienen fundamento científico. En la cultura occidental, ¿Por qué ofende unos genitales y no ofende un rostro, unos brazos o unas piernas? ¿Por qué esa ofensa sólo se produce en el desnudo natural y no en la pornografía? ¿Por qué la corriente agnóstica o atea tiene los mismos prejuicios antinudistas que la corriente religiosa? El antinudismo se ha establecido en la sociedad actual, estableciéndose como moral imperante y mayoritaria aplastando a la minoría nudista, ayudado además por las normas estrictas de la principal red social, con sede en Estados Unidos. ¿Por qué se considera falta de respeto estar desnudo en una playa donde no hay tradición nudista y no se considera falta de respeto en una playa no nudista de Barcelona (por ejemplo) tumbarse en una toalla del Valencia? ¿Acaso el aficionado del Valencia no ofende al ciudadano Barcelonés?. ¿Es una falta de respeto de un ciudadano de un barrio de mayoría musulmana dejar al descubierto un brazo tatuado con la cara de Cristo? El día en el que el nudismo sea aceptado habremos conseguido un avance social.

Reflexionando en la devesa de El Saler

Les platgetes de Bellver.

Con el calor estival apetece mucho pasar un día a remojo en una de las zonas húmedas de Valencia. A poco más de una hora de Valencia está una de las mejores playas nudistas de la Comunidad Valenciana. Situada entre Benicasim y Oropesa del Mar, en el término municipal de este último, se encuentra les platgetes de Bellver. Una playa que ya conocía anteriormente y me causó una muy buena impresión. Fácil de llegar, y más con el GPS, dejé el coche en un parking cercano. Caminando por una pista de cemento y luego por una pinada, en 10 minutos llegué a un empinado y estrecho camino de tierra que salvaba el desnivel del acantilado. No resultaba muy complicado bajar. El paraje de La Renegà envuelve la zona nudista de esta espectacular playa. Una vez en la playa, se divide en dos zonas, una más rocosa a la derecha y a la izquierda y otra más de arena en el centro. La playa mediría unos 200 metros de largo por 20 metros de ancho aproximadamente. A la izquierda y sobre un acantilado se asomaba una torre de piedra, llamada torre Bellver. Me dispongo a extender la esterilla y colocar la nevera y la mochila. Al llegar habían unas 60 personas, casi todas desnudas y de todas las edades. Familias con hijos y sin hijos, personas solas, grupos de amigas y/o amigos, etc…. No había en todo el camino ninguna indicación que pusiera playa nudista, pero dicha tradición lleva años establecida en esa zona de la playa. Yo me desnudé también, excepto por los pies, ya que las rocas que habían en la zona derecha podían molestar si no se llevan unos escarpines como los que yo llevaba. La zona central era más arenosa y la entrada en el agua era gradual. Me dí un primer baño. El agua tenía una temperatura excelente, mitigando el fuerte calor que hacía. El oleaje no era fuerte, de manera que el baño era tranquilo y sin sustos. El respeto entre las personas era absoluto, como no podía ser de otra manera en una playa de tradición nudista. Algunas de las personas tenían el culo blanco, significando que no son nudistas habituales, o incluso primerizos. En las rocas habitaban pequeños cangrejos que se alimentaban de pequeños organismos que llegaban de las olas. Peces habitaban en el agua, así como un cormorán que se sumó a la fiesta gastronómica. Tras el primer baño me puse la crema solar, para evitar que el sol traspasara mi piel y me tiré en la toalla para recibir a Lorenzo. El único sonido que me llegaba era el de las chicharras de la pinada y el de las olas. Nada que ver con el alboroto de playas urbanas o calas aisladas en las que los jóvenes se tiran desde los acantilados provocando el espanto de la fauna acuática. Dediqué una media hora a tomar el sol boca arriba y otra media boca abajo. Aún tenía ganas de refrescarme y me volví a meter en el agua por la zona arenosa. Para entonces habían llegado más personas a la playa, ataviadas con neveras y/o sombrillas, para comer allí. El porcentaje de personas desnudas rondaría el 90%, reservando el 10% a chicas en top less y adolescentes en bañador. Para ser temporada alta, este porcentaje de nudismo es una barbaridad. El calor aumentaba y el agua limpia del mar sería mi salvación. Sería casi las dos de la tarde cuando salí del agua a pegarme un refrigerio. Un sencillo bocadillo de tortilla a la francesa y un bote de refresco sería mi avituallamiento. Me dí otro baño para quitarme el sudor y el calor acumulado pero fue más corto en duración. Al salir tomé los últimos rayos de sol para secarme y ya me vestí y recogí las cosas para dirigirme al coche, poniendo punto y final a una extraordinaria mañana de nudismo.

DIA SIN BAÑADOR

Todos los años se celebra en Madrid el día sin bañador, en el que la asociación para el desarrollo del naturismo organiza una jornada de uso libre de bañador en una piscina pública de la capital. Este año ha sido el 16 de agosto. 

Para mí todos los días son sin bañador y lo celebré de la mejor manera posible, sin bañador. Fui a pasar la tarde a una playa de Valencia, al sur de la población de El Saler, en el Parque natural de la Albufera. La playa de la Devesa, ha sido de uso nudista desde los años 80. De hecho fue la playa donde empecé a prescindir del bañador. Había un parking que llegaba hasta la playa. Hubo unas reformas a mediados de los años 2000 y ahora el parking está unos metros antes. Desde el parking hay un camino de cemento que recorre toda la pinada y nos deja unas vistas magníficas.

Al contrario de lo que pasaba en los 90 y a principios de los 2000 donde era raro ver alguien con bañador, ahora lo raro es ver a alguien desnudo. La playa de la Devesa limita al norte con la gola de Pujol y al sur con el parador Luis Vives. Tiene dos accesos, uno norte a unos 500 metros de la gola y otro a la altura del casal de l’esplai. Yo me coloqué en el acceso norte a la altura del socorrista, dejando espacio libre para una posible intervención.

Soplaba un poco de aire y me dificultaba la colocación de la esterilla. Tras unos minutos de interminable lucha con el viento conseguí extender la esterilla. Me desnudé y me puse cara al sol para coger los rayos de sol que caían. La crema solar me es imprescindible si no quiero quemarme. Yo era la única persona  desnuda en 500 metros a la redonda. El viento mitigaba el calor y se estaba bien. La bandera ondeaba amarilla, y no es para menos, pues el agua estaba agitada.

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Cuando llevaba un rato tomando el sol, vino un amigo mío nudista a pasar la tarde conmigo y me alegré de verlo pues hacía tiempo que no nos veíamos. Resultaba paradójico que en una playa de tan larga tradición nudista solo estemos desnudos él y yo. Incluso a unos metros a nuestra derecha una chica hacía malabarismos para cambiarse de ropa. Mi amigo y yo estuvimos conversando sobre la situación actual del nudismo y el rechazo que suscita en la sociedad actual, sólo comparable a los años 40-70. Estuvimos hablando del movimiento asociativo como herramienta para visibilizar el nudismo, así como de sus actuaciones en el territorio nacional. También hubo tiempo para un breve baño pues la fuerza del agua resultaba peligrosa. Fue una agradable tarde que se pasó volando, como suele pasar siempre que estás a gusto. Llegó el momento de recoger, luchando contra el aire y seguimos la charla durante el camino que conduce al parking. Así acabó nuestro particular día sin bañador.

 

Visita de personas no nudistas a playas nudistas

La constitución española dice que la libertad de expresión ha de estar regulada por una ley orgánica. El código penal se modificó adaptándose a la nueva constitución. El nudismo dejó de ser escándalo público y sólo era delito cuando había exhibición obscena ante menores y/o personas incapaces. Es decir, tomar un baño, un paseo o leer un diario en vía pública no constituye delito. Con esto se puede decir que cualquier playa, río o lago es susceptible de ser disfrutado en desnudez, excepto en aquellos municipios que esté prohibido. En ese caso hay multa administrativa, pero no delito.

De forma tradicional, los nudistas van a playas donde por su aislamiento o por su entorno social, resulta seguro y/o placentero desnudarse. Este año marcado por la pandemia del coronavirus se está viviendo un fenómeno de visita a playas nudistas de personas no interesadas en el nudismo lo más mínimo. Una ocupación que lleva años produciéndose pero este año lo hace con más intensidad. Y se pueden dar dos sucesos.

1-los nuevos visitantes pueden copiar a las personas que están desnudas y empatizar con ellos desnudándose. De esta forma entenderán y aprovecharán los beneficios del nudismo.

2-Los nuevos visitantes mantienen su costumbre de llevar un traje de baño, a veces mínimo, a veces acompañado de un calzoncillo (normalmente de marca). Protegidos por dicha armadura son capaces de reírse, burlarse (bulling) y fotografiar a las personas que prefieren pasar un día desnudas. En España (y en otros países del mediterráneo) gana por abrumadora mayoría la opción 2.

Así es que en este contexto, voy a nuevos horizontes donde poder disfrutar de la libertad que otorga el nudismo, evitando al mismo tiempo ofender a la fácilmente ofensible sociedad. Fuí a Benitandús, aldea de Alcudia de Veo, en la sierra de Espadán, Castellón. Por la mañana intenté subir a los órganos, preciosas estructuras geológicas cercanas pero muy duras. Por la tarde, después de comer en un área de picnic, visité el pequeño pueblo y encontré la soledad y tranquilidad necesaria para integrarme mejor en la naturaleza.

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Bañadores en zonas nudistas.

La temporada de playa ya ha acabado prácticamente y se vuelve a la normalidad. Las playas, aún con bastante gente, ya no están tan masificadas y en las nudistas, se ve un porcentaje más equilibrado. Pero lo comprobado en agosto después de, ya no solo ver fotos de terceras personas, si no de comprobarlo yo mismo después de ir a Corinto en Sagunto, L’Ahuir en Gandía, Ambolo en Javea y Moraig en Benitachell es que el nudismo está bajo mínimos. En corinto y L’Ahuir el porcentaje está a favor del nudismo en 60% aproximadamente. En ese 40% de no nudistas he incluido a las chicas en top less. En Ambolo, el porcentaje de nudistas era el 0%. Dato llamativo porque hay un letrero donde pone claramente que es nudista. El único nudista era yo pero no ejercí porque el acceso era incómodo. La cala Moraig, cala nudista no señalizada, registraba un porcentaje de 10% de nudistas, todos en la parte del final. De ese porcentaje he vuelto a excluir a las chicas en top less. Y es que si bien algunos nudistas están incómodos en playas nudistas donde la mayoría son textiles, un textil nunca está incómodo, porque está rodeado de textiles. Incluso se ha dado la paradoja de que una chica obligó a su novio a ponerse el bañador cuando en una playa nudista se lo había quitado. Y es que los textiles no se conforman con disfrutar con su vestimenta si no que además pretenden que los nudistas pasemos por el aro. A esto hay que sumar la complicidad de la policía pues bien por ignorancia, bien por fastidiar han obligado a ponerse el bañador o bikini en una playa aún sin haber delito. El uso de la ropa desde tiempos inmemoriables es un tema que requiere estudios antropológicos. Hay una industria textil muy poderosa que no tienen bastante con abrigar o proteger frente agentes externos, si no que además compensan los complejos adquiridos por algunas personas. Una gran superficie puso a la venta unos bikinis con sujetadores con relleno para las niñas. Este hecho fue denunciado por facua. Una empresa de refrescos ninguneó al nudismo haciendo apología de usar una playa nudista para mantenerse con sus omnipresentes bañadores. Algunos consejos que se dan las personas que se van a la playa es que se lleve un bikini o bañador por supuesto. Da igual que no te lleves el protector solar con un sombrero o gafas de sol. Lo importante es que te lleves tu traje de baño. En un programa de humor, se supone que liberal y progresista, presentaron un artilugio para que uno pudiera cambiarse en su interior. Nunca se ha hablado de decoro con las rastas de un diputado en el congreso, pero sí se ha hablado de decoro cuando se ha hablado de la verificación de llevar un bañador en una playa. Una periodista ha manifestado con voz en grito que el nudismo en una piscina no es higiénico, cuando unos estudios aseguran que cuando te das un baño, la higiene no depende tanto de la ropa (o su ausencia) como del cuidado personal de cada uno. Un caso llamativo es el que a las playas donde no hay tradición nudista se les llama normales. Quizás sea porque estadísticamente es más normal ser textil. Otro apodo que reciben esas playas son familiares. La relación histórica que se ha hecho del nudismo con el sexo ha hecho que los textiles utilicen a los niños para alejar y discriminar a los nudistas de algunas playas. Quien se haya preocupado de leer algo sobre naturismo (el 0,01% de mis seguidores) habrá visto, quizás llevándose las manos a la cabeza que hay en España unos cuantos (muy pocos) campings nudistas en el que conviven padres, hijos, tíos, sobrinos, sin problemas. También hay urbanizaciones donde la gente va a pasear por la calle y a comprar en cueros. Y los niños acompañan a sus padres. Lo que muchos no saben es que entre esos nudistas hay agentes de ventas, médicos, banqueros, abogados, profesores de instituto (sí, el profesor de matemáticas de tu hijo puede ser nudista también y que ha ido con su mujer, azafata de congresos, y con su hija, compañera de tu hijo), etc… Así es que si te sientes agusto con tu bañador, disfrútalo, pero dejemos de criminalizar el nudismo y no lo consideremos como lo que no es.

Estreno de la playa de l’Ahuir.

Hoy mi mujer y yo hemos ido a la playa de L’Ahuir, en Gandía. Está entre Gandía y Xeraco, al lado de la playacan. Es una de las playas nudistas valencianas que me quedaba por visitar. Con la ayuda de google maps he podido llegar sin problemas. Para ir a dicha playa hay que llegar hasta Xeraco y allí buscar la carretera CV-605 que va paralela a la playa. Una vez allí, y en dirección al Grao de Gandía hay que coger un camino a la izquierda. Al final de ese camino hay un parking. El parking estaba lleno y hemos tenido que regresar por el camino hasta que hemos visto otro parking, ya que en el camino no se puede aparcar. Estábamos a 35 grados y un sol de justicia. Aprovechamos unas sombras que daban unas cañas a la parte derecha del camino para llegar a la playa. Una vez allí encontramos un letrero que indicaba que a la derecha hay una playa autorizada para perros y a la izquierda la zona naturista. Lo de zona naturista es una indicación de donde se puede hacer nudismo sin ningún tipo de problemas con el resto de usuarios, ya que el nudismo no está prohibido en ninguna playa, sólo en un pequeño puñado de pueblos. En teoría, excepto en esos pueblos, cualquier persona puede prescindir parcialmente o totalmente de ropa. Pero en la práctica sólo una minúscula parte de la población española hace nudismo y los nudistas quedamos reducidos a zonas apartadas de la civilización. A mí, personalmente que no me gustan las masificaciones me viene de perlas las playas nudistas. Así es que nos dirigimos a la zona naturista. A nuestra derecha estaba el mar y a nuestra izquierda las dunas y el Mondúver al fondo. Un paisaje que no tiene nada que ver con los apartamentos y el cemento que tanto gusta a la mayoría de personas. IMG_20170803_113050Tras unos minutos andando vemos un cartel indicativo de donde empieza la zona de tradición nudista. Vimos un servicio portátil y una ducha y nos fuimos hacia la orilla, cerca del mar. La arena era fina y dorada. Limpia y uniforme. Desplegamos las esterillas y lo primero que hicimos fue almorzar. Una vez aplacada el hambre nos preparamos para darnos un baño. Puesto que hay libertad total de vestimenta, Inma decidió no prescindir totalmente de su ropa de baño, pero yo sí. Algunas de las personas que estaban tomando el sol no llevaban bañador, pero las personas que iban andando por la orilla todas iban con algún tipo de traje de baño. Debido al calor que hacía nos metimos en el agua enseguida. El agua tenía buena temperatura y había oleaje. Bandera amarilla, muy adecuada porque tiraba un poco hacia dentro. Ambiente muy bueno. Gente disfrutando del agua y del sol. Los paseantes no nudistas no se ofendieron y pudimos convivir todos tranquilamente. Al cabo de unos minutos salimos para tomar un poco el sol y nos pusimos la necesaria crema solar. Después de una hora nos volvimos a bañar para calmar los sudores a los que el sol nos tenía condenados. Un socorrista con su uniforme y su flotador daba vueltas por la orilla para ver si alguien necesitaba de su ayuda. Afortunadamente no hizo falta su servicio. Al salir del agua nos secamos, nos vestimos y recogimos los adminículos para volver al coche. Desde el camino de madera, una vez entrado en la zona no naturista vimos a un chico joven totalmente desnudo tumbado en una toalla, y nadie le estaba llamando la atención. Lo digo como ejemplo para recordar lo que he dicho antes, que Gandia no es uno de los ayuntamientos que ha prohibido el nudismo, y por lo tanto ese chico puede tomar el sol desnudo en cualquier zona de la playa aunque no haya tradición. Además que estaba en una zona en la que no molestaba a nadie. Tampoco se le podía decir que hacía ostentación obscena ante un menor o un incapaz, puesto que ni habían el tipo de personas indicados en la prohibición, ni estaba haciendo nada obsceno. Simplemente estaba tomando el sol. Además, la ostentación obscena ante menores o incapaces no hace falta regularla con ningún reglamento municipal porque ya viene prohibido por el código penal. Por fin llegamos al parking donde nos esperaba el caliente coche. Allí acabamos de quitarnos la poca arena que nos quedaba. Fuimos a comer a un buffet chino del centro comercial de Gandía, el plaza mayor. Y después de comer fuimos a ver tiendas para bajar la comida mientras nos refrescamos con el aire acondicionado. No había mucha gente. Quizás la gente estuviese veraneando. Mejor para nosotros porque estábamos más tranquilos. Una tremenda sed pedía a gritos un granizado, que encontramos en una cafetería. Dos granizados de fresa desaparecieron en un santiamén. Calmada la sed volvimos a Valencia y para no acabar el día fuimos a un Bauhaus del centro comercial Heron City, en Paterna. Tras una pequeña compra nos tomamos otros granizados, esta vez de café y con esto pusimos el punto y final a este día de fiesta.

 

Mi paso al nudismo.

Hay personas que le ha llamado la atención una foto que subí a las redes sociales en las que salgo desnudo, pero en una posición en la que no se ven los órganos sexuales. Muchos de ellos se han llevado una sorpresa porque no sabían esa forma de estar en la playa. Otros, sin embargo, lo han tomado muy mal.  Cuando voy a algún sitio me gusta tomar una foto para tener un recuerdo. He hecho fotos de iglesias, casas, plazas, ríos, playas, etc. En algunas de las cuales salgo yo desde antes de inventarse las selfys. Salgo con o sin gorra, con gafas, con lentillas, con zapatos, con zapatillas, en pantalón, en camisa, en polo, etc. Y cuando he ido a playas nudistas, no van a ser menos que las otras y también me he hecho fotos, eso sí, con prudencia de no mostrar  más de lo necesario. Para aclarar sorpresas voy a contar aquí cómo se produjo mi paso al nudismo.

He oído comentarios de toda índole acerca de playas nudistas. Hay quien decía que había que pagar. Yo pensaba que eran playas privadas. Otros decían que daban ácido borico para evitar reacciones instintivas de los genitales (con lo que pensaba que allí se organizaban orgías o algo parecido), me hablaban de la playa nudista en Cullera, la casa negra en Pinedo, etc…

A principios de la década de los 2000, una vez acabados los estudios y con el trabajo mis relaciones personales habían perdido intensidad. Algunas veces no podíamos coincidir los amigos y muchas veces salía yo solo. En verano, sin obligaciones, disponía de tiempo para ir a la playa y aprovechando que iba solo sentí la curiosidad de tomar el sol sin el bañador. Me informé bien en internet de comportamientos y de la ubicación  de las playas nudistas de Valencia y alrededores. piedraLa Devesa, está al Sur de El Saler, entre la gola de Puchol y el parador Luis Vives, a la altura del lago de la Devesa. Otras playas nudistas eran la garrofera en El Saler también pero más al norte que la anterior, y la del arbre del gos en Pinedo.

Por fin me decido y voy a la playa de la devesa. En aquella época había parking hasta la misma playa pero unas reformas posteriores lo retrasaron hacia unos metros más lejos de la playa. Cuando llegué había menos gente que en cualquier playa donde no hay tradición nudista. El 80% de las personas estaban completamente desnudas. El 20% restante lo formaba alguna chica joven en tanga o alguna señora más mayor en bañador. El entorno era muy bonito, dunas y pinares de la dehesa del Saler. Nada más llegar pude observar una cosa que echaba de menos en el resto de playas, la tranquilidad y el sosiego que necesitaba para desconectar de la ciudad. Los ruidos provocados por los niños, los cotilleos de las familias, algunas numerosas, criticándolo todo, las rodajas de sandía tiradas en la arena, los chavales jugando a las palas justo al lado de donde tienes la toalla y un largo etc… no existían. Nada de lo que me habían dicho era cierto. La playa era tan normal como las que llaman normales, excepto en la tranquilidad que se veía. Había arena, agua, olas, dunas, plantas, gaviotas, charranes, peces, etc… Solo que aquí algunas personas estaban totalmente desnudas. Extendí mi toalla y me quité mi bañador. Me costó menos de lo esperado porque ya iba con esa idea y al fin y al cabo casi todos iban desnudos. Me puse crema solar y me tiré en la toalla. Puesto que las personas que habían en ese momento en la playa hacían su marcha, no sentí ninguna vergüenza ni me sentía observado. Una chica bañándose en cueros, un matrimonio mayor poniéndose crema solar, un chico tirado sobre su toalla, incluso algunos con bañador. No pagué nada en absoluto, como me llegaron a decir. Tampoco estuve mucho tiempo. Regresé a casa con ganas de repetir y así lo hice en otras ocasiones.

En internet me iba informando de las novedades sobre playas y campings nudistas, legislación (totalmente distinta a lo que yo creía) y todo lo referente al naturismo. Casualmente un compañero de trabajo era nudista y me habló de la Asociación naturista de Valencia (ANVA). Me acompañó a la sede en la que hacían reuniones y cenas de sobaquillo. Por mantener la discreción no me apunté en su momento pero yo seguía haciendo nudismo cuando y donde se podía.

Visité otras playas, como la garrofera, al Norte del ahora abandonado hotel sidi saler, que por aquel entonces era la única playa nudista señalizada, también, Mareny de Sant Llorenç, en Cullera, o la del arbre del gos, en Pinedo. A veces iba solo y a veces acompañado. Algunos de los que me acompañaban se mantenían en su traje de baño y otros prescindían o bien solo de la parte superior (en caso de ser chicas), o bien de la totalidad, reconociendo así que estaban más a gusto consigo mismos. Con el paso del tiempo sentí la necesidad de conocer gente nudista para intercambiar opiniones, hacer actividades e ir a playas o campings donde se pueda hacer nudismo. Indagando por internet descubrí un foro llamado sernudista en el que conocí muy buenas personas, eso sí, en la distancia porque solo pude coincidir en persona con uno. Era un foro muy activo y sano que fue sustituido por un grupo de facebook con el mismo nombre y administrado por la misma persona.

Hace un año que por fin me apunté a ANVA y encontré lo que buscaba. Hacer actividades lúdicas en desnudez y defender los espacios nudistas, que están en grave peligro de extinción.

A día de hoy suelo ir con mi mujer a la playa de la garrofera, en cuya zona norte hay tradición nudista. Ella, pese a reconocer que está más agusto en playas nudistas, no prescinde del bikini. Yo sí prescindo del bañador. También vamos a actividades de la asociación.

Paella del día mundial del naturismo 2017 con la ANVA.

Este año, el 4 de junio se ha celebrado el día mundial del naturismo. Todos los años la asociación naturista de Valencia celebra el día mundial del naturismo con una paella en la playa nudista de Mareny de Sant Llorenç (Cullera). Hoy ha sido mi primera asistencia a dicha celebración. Las previsiones meteorológicas eran muy malas. Viento y lluvia durante todo el día. Gracias a la valentía de los organizadores y los asistentes la celebración ha podido hacerse. Las previsiones no han resultado tan dramáticas, sólo un poco de viento y nubes que descargaron antes de la hora de la quedada. A las 12 del mediodía hemos llegado Inma, S.V. y yo y ya habían personas montando los toldos, necesarios para la lluvia, que al final no ha caído a la hora de la quedada. Unas 40 personas, tanto socios como simpatizantes nos hemos congregado en la playa. La zona estaba presidida por una pancarta de la asociación, en la que se leIMG_20170604_125253e las iniciales, el logo y una foto que simboliza el relax que siente uno cuando no se ve obstaculizado por la ropa. Todos colaboramos en el montaje de los toldos, el aperitivo y la paella. Los niños, jugando, eran la alegría de la fiesta. Personas de todos los credos y de todas las ideologías demostrando que en el nudismo caben todos. Había un denominador común: el gusto por el naturismo, de tal forma que si alguien prefería prescindir de la ropa podía hacerlo, como así fue en la mayoría de los casos, que no en todos. Algunos venidos en coche y dos, los más atrevidos, en bici desde Cullera, V y M. M. ha sido un ejemplo de pundonor y nos ha dado unas clases de reciclaje. Quizás faltaba más gente joven de edad, porque de espíritu eran todos jóvenes. Y es que los jóvenes son cada vez más pudorosos y acomplejados por sus cuerpos.

El aperitivo constaba de unas papas, cacahuetes, quicos, pasas y triángulos de sabores, acompañados por cervezas, vinos y refrescos. Mientras tanto J.L. estaba al mando de la rica paella ayudado por socios de ANVA y simpatizantes. Unas riquísimas ensaladas también salieron de las manos del equipo de cocina de la asociación. Sobre las 14:30 ya estábamos comiendo la paella y la ensalada y hemos felicitado al chef porque la paella estaba muy buena. Varios han sido los temas de conversación durante la comida. Para rematar la comida, unas tremendas rodajas de sandía y melón y unas ciruelas que nos han traido P.E. y G.

Después de la comida recogimos los residuos y los separamos en varias bolsas, según fuesen orgánicos, plásticos o cristales, por recomendación de M. Se hizo una encuesta entre los simpatizantes que asistieron a la paella y entre los participantes se sorteaba el premio, que era la gratuidad del evento, al igual que los socios.

Algunos nos dimos un baño en la playa y los niños jugaban con la arena. Con los temporales habidos en invierno la playa se ha reducido respecto de años anteriores. Además como era primera semana de junio, el chiringuito no estaba montado. El agua estaba muy removida y había que tener mucho cuidado a la hora de meterse. Vimos a un llegado de última hora, S.F., que no pudo asistir a la paella y con el que estuvimos hablando un rato. Cuando nos cansamos de bañarnos, Inma y yo nos despedimos del grupo y volvimos a casa junto con S.V.

Tras un año que llevo ya en la asociación he sacado conclusiones positivas y sin haber podido ir a todas las actividades, me ha merecido la pena compartir actos con este grupo de personas respetuosas incluso con los que no practican el nudismo, y con las que da gusto estar.